HASTA LA VISTA AGENOR
(15-06-2010 00:06)
"Después de 81 años viviendo una vida única e irrepetible, el pasado sábado 12 de junio fallecía nuestro querido Agenor, el dueño del "Restaurante Casa Agenor" en Coba, en la subida a la estación de Manzaneda. Pero para qué decir más, ¿quién no ha conocido a este gran personaje? Calificado así con todo nuestro cariño, por lo peculiar y familiar de su forma de ser, único en la comarca, en la provincia y me atrevería a decir que en el mundo entero.
Muchos socios del Club lo recuerdan igual desde su más tierna infancia, y el tándem "esquiar + filetiños" ha traspasado fronteras.

Agenor fue un visionario del business rural; desde el comienzo de la explotación de la estación supo captar el potencial de la zona y ofrecer a sus clientes un producto de la tierra, pero de una forma inigualable: hablamos de su tabliña de embutidos, los filetes a la cazuela, las troitas, los "postres de hielo y fuego", y como no, el licorciño dos namorados.
A lo cotidiano de la comida había que añadirle siempre la conversación de Agenor; sus comentarios siempre pícaros han hecho sonrojar a más de una joven,... Qué grandes lecciones nos ha dado con sus comentarios de pianos, pianistas y profes de piano, quien lo haya escuchado lo recordará, no voy a dar más detalles,... Otros días tenía comentarios más trascendentales, pero igual de sentenciosos: Unha mentira que trae unha alegría é unha grandeza, unha verdade que trae unha desgracia, é unha tristeza ¡Cuánta sabiduría!
No podemos hablar de Agenor y pasar por alto su gran legado: el licorciño dos namorados. Creo que sin saberlo, retomó la tradición medieval del botánico Frai Martiño Sarmiento, quien escribió un tratado sobre las bondades de la carqueixa como planta digestiva. Ese licorciño tiene algo, indescriptible, que activa las papilas gustativas y el brillo en los ojos de todos los namorados que han brindado con él a lo largo de las últimas décadas.
A partir de ahora no estará de cuerpo presente en su casa, pero su espíritu seguirá flotando en el aire, igual que en la canción Love is in the air.Y así, en el aire, lo recordaremos también cuando sople el viento del Oeste detrás de las antenas, donde hacía gimnasia cuando el tiempo lo permitía. Sin más,
¡Agenor, gracias por todo!
¡Siempre te redordaremos!

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